El Río Atoyac muestra señales de recuperación en su tramo inicial, donde ya es posible observar una mejora en la calidad del agua. Durante un recorrido en San Matías Tlalancaleca, Alejandro Armenta afirmó que el saneamiento avanza y comienza a reflejar cambios visibles.
El gobernador señaló que el objetivo es que el agua, que nace limpia, llegue en mejores condiciones al Lago de Valsequillo. Indicó que la contaminación acumulada durante décadas rompió la relación histórica de las comunidades con el río.
Las acciones se centran en controlar descargas sanitarias e industriales que afectan directamente la salud de la población. El plan también busca que la recuperación ambiental genere oportunidades de bienestar y desarrollo regional para los municipios de la cuenca.
Desde el ámbito técnico, Isauro Martínez detalló que se instalaron soluciones complementarias como plantas de tratamiento, colectores y biodigestores. Aseguró que esta combinación permitió acelerar las obras y preparar el terreno para nuevas inversiones en 2026.
De los 109 kilómetros del Atoyac, actualmente se atienden 30 en su primer tramo. El diagnóstico detectó 109 descargas, incluidas 13 municipales, y contempla reingeniería hidráulica, 84 kilómetros de colectores y el retiro de infraestructura obsoleta en nueve municipios.
Las evaluaciones confirmaron reducción de contaminantes, filtración natural y aprovechamiento de lodos como fertilizante. En Santa Rita Tlahuapan se realizaron inspecciones con PROFEPA, mientras habitantes de Juárez Coronaco reconocieron la correcta aplicación de recursos y expresaron su respaldo a la recuperación del río.
